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Málaga: ¡Basta de agresiones policiales racistas!
Desde la Coordinadora Antifascista de Málaga queremos condenar y denunciar la agresión sufrida por una vendedora ambulante senegalesa a manos de un policial local de Fuengirola.Re-estructuración de la Coordinadora Antifascista de Málaga

No es nada nuevo que la actual situación política desarrollada en Málaga impulsa a la descomposición de cualquier foco de resistencia política antifascista. Fuertes olas represivas, desmotivación e incertidumbre desarrolla consecuentemente un fuerte auge en la actividad de partidos políticos neo-nazis claramente respaldados por las instituciones gubernamentales malagueñas y estatales.
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Cronica 1 Mayo 2010
Otro año más, y a pesar de las dificultades de la crisis económica, la Coordinadora Antifascista de Málaga sale en manifestación el 1º de mayo a la cola de la oficialista de, los mal llamados sindicatos, CCOO y UGT. El lema de la pancarta del bloque alternativo era “FRENTE A LA CRISIS, HUELGA GENERAL YA”.
El bloque alternativo y antifascista fue convocado por la CAM que daba comienzo a las 11:00 en la Alameda de Colón, donde ya estaba llegando gente para unirse a dicho bloque, que conforme iba transcurriendo la jornada llegó a alcanzar un buen centenar de simpatizantes.
El cortejo arrancó, y siempre con un margen de distancia, empezamos nosotros también. El recorrido fue transcurriendo sin ningún incidente. La oficialista se detenía en la Plaza de la Constitución, pero nosotros (el bloque alternativo) nos desviamos como de costumbre hacia otra zona, donde tras finalizar el recorrido un compañero leyó el comunicado de la CAM para ponerle fin a la jornada.


Quiroga acusa a las victimas del franquismo de guardar odio
Gara.net, 27-04-2010 – 28 Abril 2010
No puedo, ni quiero quedarme callada ante estos insultos, estamos oyendo de todo estos días, y siento que nos insulten de esta forma tan vil y cobarde, yo personalmente, me siento insultada y maltratada moralmente.

Esta buena “señora” dice:
“a algunos se les está yendo la mano” y reclamó “cordura, responsabilidad y respeto al Poder Judicial”.
La dirigente del PP censuró a “estas personas que hablan de la Guerra Civil y están intentando abrir algo en lo que España ha sido modélica: la transición”.
La transición se pudo hacer de esa forma gracias a los que ellos llaman “rojos” porque quisimos la Paz ante todo y entre todos y fuimos los que pusimos de nuestra parte, porque ellos SI siguen recordando que fueron los vencedores. Aún sigue celebrando misas en memoria del dictador, con la bandera franquista y cantando el caralsol, ¡¡es que no les da vergüenza!!, ellos solos se ponen en evidencia ante el mundo entero.
* No se nos va la mano, no, no, sólo queremos nuestros derechos, que son los de todo ser humano, enterrar a sus muertos y proclamar lo que fue realmente la guerra incivil, un golpe de estado que ellos aún apoyan. Y de los 40 años de dictadura en los que hemos sido perseguidos? y de los niños desaparecidos, robados a sus madres???, de eso no dice nada ?
* Nos pueden pedir aún más cordura y responsabilidad..??, los que nunca han apoyado los DDHH, responsabilidad de que?, los únicos responsables fueron los que dieron el golpe de estado y quienes les siguen apoyando, ellos son los que NO olvidan, no tienen cordura, ni responsabilidad.
* Quieren que respetemos las instituciones, claro, por supuesto, pero antes deben dichas instituciones respetar las nuestras, y ¡¡ NO lo hacen!! . Que clase de respeto es, que tengamos a nuestros familiares tirados en cualquier agujero de nuestra geografía y no podamos siquiera pedir que se les reconozca (NI SIQUIERA EXISTEN PARTIDAS DE DEFUNCION) el derecho a haber existido??
* No estamos intentando abrir nada más que lo que es de ley, si hablan de reabrir heridas, ¿no saben que nunca estuvieron cerradas porque ellos NO LO PERMITIERON y siguen en la misma línea? No creo que sean tan poco inteligentes. ¡¡Ellos son quienes nunca han querido que las heridas cierren de verdad.
Para esta gente, era un tema del que creían no se volvería a hablar, pero, TENEMOS MEMORIA, NO OLVIDAMOS A LOS NUESTROS y como a ellos les callaron con las armas, ahora nos toca hablar a nosotros y reclamar sus derechos. ¡¡TENEMOS MEMORIA Y DIGNIDAD, aunque a ellos les pese y mucho por lo que se ve….
Leer mas aquí: http://www.foroporlamemoria.info/2010/04/quiroga-acusa-a-las-victimas-del-franquismo-de-tener-odio/
El problema son los miles de fusilados que aún siguen en las cunetas y caminos
Tras el intento de sentar en el banquillo a Garzón por pedir justicia, miles de personas se han echado a la calle para revindicar la reparación de las víctimas del Franquismo.
Garzón, ¿un héroe de los derechos humanos?
Garzón a debate
María José Esteso Poves (Redacción)
Lunes 26 de abril de 2010. Número 124 Número 125
150.000 fusilados, 70 años después, siguen diseminados en más de 2.000 fosas comunes, como la de Málaga donde hay 4.700 cuerpos. Más de 30.000 niños robados durante el Franquismo, 3.500.000 represaliados, cientos de juicios sumarísimos sin anular y otros crímenes de la dictadura aún sin reparar.
A estos hechos se suma otro, Falange Española de la JONS, partido fascista que participó en la represión, ha llevado a los tribunales al Baltasar Garzón. Tras 35 años de democracia, el juez ha puesto sobre la mesa las violaciones de la dictadura. Al tiempo que se revelaban más datos de la trama Gürtel, investigada también por él, sobre la corrupción del PP, se aceleraba el hostigamiento de la extrema derecha contra Garzón. Se le acusa de prevaricar por pedir que se juzguen los crímenes del Franquismo.
En 2008, Garzón emitió un auto donde se detallaban los crímenes de Franco. Un mes después, otro auto amplió la lista de violaciones y obligó a dejar en manos de los juzgados ordinarios las denuncias. Muchos han archivado los casos. El juez solicitó también los nombres de los dirigentes de Falange entre julio 1936 y 1951. Ahora sus herederos podrían sentarle en el banquillo, gracias al juez del Supremo Luciano Varela, que admitió la denuncia. Las organizaciones de memoria convocaron el 24 de abril a decenas de miles de personas en las calles de 20 ciudades del Estado español y se llevaron a cabo concentraciones frente a embajadas españolas de seis países. Amnistía Internacional, Human Rights Watch, juristas del Estado español como Carlos Jiménez Villarejo, y otros de organizaciones internacionales internacionales e incluso la ONU han denunciado la persecución al juez.
Una Ley de Memoria vacía
Según José María Pedreño, presidente del Foro por la Memoria, “el problema no es Garzón. El problema son las víctimas del Franquismo”. Para Pedreño, el intento de juzgar al juez ha dado a conocer el desamparo en el que se encuentran los que sufrieron la dictadura frente a una Ley de Memoria que califica de “ley de la vergüenza”.
Para Carlos Agüero, de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), “las manifestaciones son contra la impunidad, contra una ley insuficiente y un Estado que no quiere implicarse”. La ARMH ha movilizado en un encierro a 1.800 personas en apoyo a los represaliados. Mientras, Varela ha dejado fuera del proceso a Falange, que inició la denuncia.
En el centro de la discusión sobre las acusaciones de prevaricación, está la Ley de Amnistía de 1977, que se diseñó de espaldas a los tratados internacionales. Naciones Unidas ha llamado la atención al Estado español en tres ocasiones, la última en 2009, por mantener esta ley aún vigente.
“Es una ley de punto final. Como dijo la ONU, el régimen de Franco fue similar al de Mussolini, practicó la represión sistemática. Es hora de condenar el Franquismo”, afirma Pedreño.
Según el abogado Carlos Slepoy, que acaba de presentar una querella contra los crímenes del Franquismo en Argentina, “la amnistía se diseñó para sacar a miles de presos políticos de las cárceles, ahora se usa para amparar a los represores”. Miguel Ángel Rodríguez, profesor de Derecho Penal Internacional de la Universidad de Castilla La Mancha, coincide en que las leyes de amnistía no son aplicables a crímenes internacionales, de lesa humanidad, y menos a las desapariciones forzadas. Asegura que somos el segundo país del mundo en número de desaparecidos durante la dictadura, tras la Camboya de Pol Pot.
En la misma línea, el abogado del caso Pinochet, Joan Garcés, recuerda que el español es el único Estado europeo en el que los crímenes contra la humanidad no han sido ni investigados ni juzgados. Sí lo han hecho Grecia, Portugal y Alemania, donde entraron en vigor normas contra las sentencias injustas.
A esta impunidad se une el recorte de la Justicia Universal llevado a cabo por el PSOE, al dictado de Israel, y con la connivencia del Partido Popular. Slepoy señala que, de cualquier manera, “los crímenes de lesa humanidad se pueden juzgar en otros países. En España hay algunos jueces que juraron lealtad al Movimiento, otros son herederos de Franco. Por eso, hemos presentado la querella en Argentina, acogiéndonos a los principios de Justicia Universal, como en el caso de Pinochet o de Scilingo”. A pesar de todo, asegura, “la sociedad española ha sabido reaccionar. Se está viviendo una auténtica epopeya”.
La Transición, poco modélica
Para Pedreño, el Gobierno tiene que asumir responsabilidades. “Es el Estado el que tiene la obligación de hacer pedagogía, no ocultar lo que pasó y permitir a la sociedad conocer los hechos, sin mezclarlos. No hubo dos bandos, hubo uno que dio un golpe de Estado contra un Gobierno legítimo, y un pueblo que tuvo que organizarse. El Estado tiene que asumir la identificación de todas las víctimas, y no dejarlo en manos de las familias y si tenemos normas internacionales para juzgar, se tienen que aplicar”.
Todo esto demuestra, según el presidente del Foro por la Memoria, el bajo perfil democrático español y que “los mismos poderes que sustentaron a la dictadura, siguen en el poder: la banca, la Iglesia y algunos miembros del Ejército. Incluso, hay políticos hijos y herederos de los golpistas. Se hicieron reformas pero no se tumbó al Franquismo”, sentencia.
Además, la Transición no fue tan modélica como se dice, apunta Víctor Díaz Cardiel, entonces en la dirección del PCE, que sufrió nueve años de cárcel. “PCE, PSOE y otros miraron para otro lado. Ahora sufrimos la herencia de Franco. Se ha tocado a la derecha: el intento de abrir los crímenes y la trama Gürtel. Esto los jueces franquistas no lo permiten. El problema –concluye– no es el acoso a Garzón, el problema son los miles de fusilados que todavía están en las cunetas y en los caminos”.
El Estado no atiende a la ONU
La Resolución 39 (I) de la ONU de 12 de Diciembre de 1946 señala: “De acuerdo a su origen, naturaleza (…) el régimen de Franco es un régimen fascista basado en el modelo de la Alemania nazi de Hitler y la Italia fascista de Mussolini…”.
La segunda declaración de condena la hizo el Consejo de Europa de 17 de marzo de 2006, y en la lista de crímenes, reconoce por primera vez el caso de los niños perdidos del Franquismo, un año y medio antes de la Ley de la Memoria, Una circunstancia que ésta no recoge, según Miguel Ángel Rodríguez, experto en derecho penal.
La Ley de Memoria es a su juicio una ley vacía, “que copia el sistema de búsqueda de desaparecidos de la orden del 1 de mayo del ‘40, por eso no se encarga el Estado, como es su deber. La Ley de la Memoria viola cuatro artículos del Convenio Europeo”.
http://www.diagonalperiodico.net/El-problema-son-los-fusilados-que.html
Los Mártires de Chicago: Historia del 1º de Mayo
Hace 124 años se consumaba un crimen judicial se condenaba a la horca a varios dirigentes anarquistas por sus ideas políticas
http://www.youtube.com/watch?v=WgPmDBCQfwE
El fraudulento proceso judicial llevado a cabo en Chicago tendía a escarmentar al movimiento obrero norteamericano y desalentar el creciente movimiento de masas que pugnaba por la reivindicación de la jornada de ocho horas de trabajo.

Aquellos trágicos hechos ocurridos en Chicago en 1886 -la huelga del 1º de Mayo, la protesta sindicalista y el proceso judicial a los dirigentes y militantes anarquistas- serían tenidos muy en cuenta, años después, por el movimiento obrero internacional que, justamente, adoptó como el Día de los Trabajadores, el 1º de Mayo.
Pero el escarmiento no sólo abarcaba al sindicalismo. Debe tenerse en cuenta que de los ocho dirigentes anarquistas, sólo dos eran norteamericanos y el resto se trataba de inmigrantes extranjeros.
Sus nombres fueron: Michael Schwab, Louis Lingg, Adolph Fischer, Samuel Fielden, Albert R. Parsons, Hessois Auguste Spies, Oscar Neebe y George Engel.
En Boston y en algunas otras ciudades norteamericanas de la época había una fuerte corriente contra los trabajadores extranjeros que reclamaban por sus derechos laborales y sociales junto a sus hermanos norteamericanos.
La guerra de Secesión había interrumpido el crecimiento de las organizaciones sindicales, cuyo punto de partida data de 1829, con un movimiento que solicitó la implantación de la jornada de ocho horas de trabajo, en el estado de Nueva York.
Pero a partir de los años ochenta, se fue acrecentando la actividad gremial en la cual socialistas, anarquistas y sindicalistas, cumplieron un rol destacado en cuanto a su labor propagandística y política.
Mauricio Dommanget en su ‘Historia del Primero de Mayo’, al referirse a los trabajadores de Chicago, afirma: ‘Muchos trabajaban aún catorce o diez y seis horas diarias, partían al trabajo a las 4 de la mañana y regresaba a las 7 u 8 de la noche, o incluso más tarde, de manera que jamás veían a sus mujeres y sus hijos a la luz del día. Unos se acostaban en corredores y desvanes, otros en chozas donde se hacinaban tres y cuatro familias. Muchos no tenían alojamiento, se les veía juntar restos de legumbres en los recipientes de desperdicios, o comprar al carnicero algunos céntimos de recortes’.
La central obrera norteamericana de entonces, la Federación de Gremios y Uniones Organizados de Estados Unidos y Canadá, años después transformada en la Federación Norteamericana del Trabajo (AFL), había proclamado en su cuarto congreso de 1884, que la duración legal de la jornada de trabajo, a partir del 1º de Mayo de 1886, sería de ocho horas de duración. Ese 1º de Mayo se había constituido en una fecha clave tanto para los trabajadores como para los capitanes de la industria.
La huelga del 1º de mayo de 1886
La prensa norteamericana, principalmente el ‘Chicago Mail’, el ‘New York Times’, el ‘Philadelphia Telegram’ y el ‘Indianapolis Journal’ habían advertido por esos días el ‘peligro’ de la implantación de la jornada de 8 horas ‘sugerida -decía el ‘Chicago Mail’- por los más locos socialistas o anarquistas’.
La huelga del 1º de Mayo de 1886 fue masiva en todos los Estados Unidos. Algunos sectores industriales admitieron la jornada de ocho horas, pero la mayoría fue intransigente a aceptar ese reclamo. En Milwaukee la represión policial produjo nueve muertos obreros y hubo enfrentamientos violentos en Filadelfia, Louisville, St. Louis, Baltimore y principalmente en Chicago.
En esta última ciudad actuaban, además de las fuerzas policiales y antimotines, una suerte de policía privada al servicio de los industriales y empresarios: la compañía Pinkerton.
En tanto el 1º de mayo había transcurrido sin ninguna violencia, fue dos días después, cuando los sindicatos de la madera convocaron a una reunión, que los ‘rompehuelgas’ de la Pinkerton atacaron a los trabajadores. Intervino la policía y el fuego de las armas produjo seis muertos y medio centenar de heridos, todos entre los trabajadores.
Así fue que los anarquistas llamaron, para el 4 de mayo, a una concentración en el Haymarket Square, acto público que contaba con autorización de las autoridades. Al finalizar la reunión y cuando se desconcentraban los trabajadores, el capitán Ward avanzó sobre los grupos obreros en actitud amenazante.
Alguien lanzó entonces una bomba contra efectivos policiales y abatió a uno de los policías, hiriendo a otros varios. Entonces, las fuerzas policiales abrieron nutrido fuego contra los trabajadores matando a varios y causando 200 heridos.
Ese hecho de violencia permitió a las autoridades judiciales, instigadas por varios políticos y diarios -principalmente el ‘Chicago Herald’ -a detener y procesar a la plana mayor del movimiento sindical anarquista.
Así fueron arrestados el inglés Fielden, los alemanes Spies, Schwab, Engel, Fischer y Lingg y los norteamericanos Neebe y Parsons.
Comenzaba el Proceso de Chicago, una burla a la justicia y un verdadero fraude procesal como demostró pocos años después el gobernador del estado de Illinois, John Peter Atlgeld.
‘Razón de Estado’
Es evidente que el Proceso de Chicago contra los ocho sindicalistas anarquistas produjo una sentencia dónde primó el principio de la ‘razón de Estado’ y que no se buscaron pruebas legales ni se tuvo en cuenta la normativa jurídica de la época. Se quiso juzgar a las ideas anarquistas en la cabeza de sus dirigentes, y en ellos escarmentar al movimiento sindical norteamericano en su conjunto.
Para ello fueron amañados testigos, se dejaron de lado las normas procesales, y los miembros del jurado -como se demostró pocos años después- fueron seleccionados fraudulentamente. Entre otras anomalías procesales, la primera fue que se los juzgó colectivamente, y no en forma individual, como disponía la legislación penal. Se trataba de un juicio político, y la causa no era la violencia desatada el 4 de mayo de 1886, sino las ideas anarquistas, por un lado, y la necesidad de impedir el avance de la organización gremial que había paralizado a los Estados Unidos el 1º de mayo del mismo año, por el reclamo de la jornada laboral de ocho horas.
El gobernador Altgeld, años después, explicaría al pueblo norteamericano que el juez interviniente en el Proceso de Chicago actuó ‘con maligna ferocidad y forzó a los ocho hombres a aceptar un proceso en común; cada vez que iban a ser sometidos a un interrogatorio los testigos suministrados por el Estado, el juez Gary obligó a la defensa a limitarse a los puntos específicamente mencionados por la fiscalía pública’ en tanto que ‘en el interrogatorio de los testigos de los acusados, permitió que el fiscal se perdiera en toda clase de vericuetos políticos y leguleyerías extrañas al asunto motivo del proceso’.
‘Ahorcadles y salvareis a nuestra sociedad’
El fiscal Grinnel, en su alegato, proclamó: ‘Señores del jurado: ¿declarad culpables a estos hombres, haced escarmiento con ellos, ahorcadles y salvaréis a nuestras instituciones, a nuestra sociedad!’.
El 28 de agosto de 1886 el jurado, especialmente elegido para aniquilar a los acusados, dictó su veredicto especificando que siete de los imputados -Parsons, Spies, Fielden, Schwab, Fischer, Lingg y Engel- debían ser ahorcados, y el octavo, Neebe, condenado a 15 años de prisión.
Antes que el crimen judicial se consumara, se cometió otro previo, el misterioso suicidio de uno de los condenados: Louis Lingg, quien con la colilla de un cigarrillo habría prendido la mecha de un cartucho de dinamita. En realidad, como afirman los historiadores actuales, se trató de representar ante el gran público otra demostración de que los anarquistas morían en su propia ley, las ‘bombas’. Hoy se coincide en que Lingg fue asesinado.
Spies, Fischer, Engel y Parsons subieron al patíbulo el 11 de noviembre, y fueron ahorcados ante el periodismo, las autoridades judiciales, la policía y el público allí reunido.
El escándalo fue tan grande que a Fielden y Schwab se les conmutó la pena de muerte por la de prisión perpetua. La movilización de las fuerzas sindicalistas y la actuación de políticos como John Peter Atlgeld, hizo que el 26 de julio de 1893 se les otorgar el ‘perdón absoluto’ a Samuel Fielden, Oscar Neebe y Michael Schwab.
De todas maneras, estos tres anarquistas tuvieron mucha más suerte que otros dos ajusticiados cuarenta años después: Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, en otro proceso igualmente fraudulento. Pero la reivindicación de los mártires de Chicago fue realizada pocos años después de la muerte de cuatro de ellos y de la liberación de los tres restantes.
Puedes descargar la película de Sacco y Vanzetti aquí: http://www.nodo50.org/rebeldemule/foro/viewtopic.php?t=85